Colegio

El Colegio Nuestra Señora del Pilar integra su proyecto educativo en la opción de la ESCUELA CRISTIANA VASCA. Esto determina los objetivos y señas de identidad de nuestro Centro, que pueden resumirse en los puntos siguientes:

● Nos identifica el deseo de construir un mundo más justo, más fraterno; por ello, nuestra Escuela es plural, abierta a todas las culturas y personas.

● Optamos por un servicio total; por ello, nuestra Escuela quiere construir comunidad, ser espacio de formación y de diálogo social.

● Queremos seguir ofreciendo a nuestra Iglesia y a nuestro pueblo un servicio a través de la educación, de forma que las mujeres y hombres de mañana que hayan recibido su formación en nuestras aulas puedan optar por el compromiso a favor de la justicia, de la paz, de la igualdad entre todas las personas y todos los pueblos.

● Nuestro reto es ofrecer un servicio de excelencia, pero con un sentido integrador y savia propia; por ello, nuestra Escuela opta por la calidad. Todas las personas que conforman la Comunidad Educativa del Colegio Nuestra Señora del Pilar (padres y madres, alumnos, profesores y personal de administración y servicios) hemos adquirido un compromiso con la opción educativa de la Escuela Cristiana. Que el trabajo a desarrollar este curso nos anime para seguir con la tarea de construir un mundo mejor a través de la educación.

NUESTRA HISTORIA

El Colegio NUESTRA SEÑORA DEL PILAR, con 118 años de historia (1904), está dirigido por las Religiosas Franciscanas del Espíritu Santo (MONTPELLIER), Congregación fundada en SAINT-CHINIAN (Francia) en 1861.

Madre Francisca, viendo la necesidad de atender la educación de los jóvenes y niños, no duda, aun en medio del sufrimiento y de la persecución, en dedicar su vida a acoger, orientar y apoyar a los más necesitados. Con verdadera vocación de educadora, fue creando Centros en Francia hasta que, en 1903, llegan las primeras hermanas a España. Hoy, las religiosas franciscanas continúan la labor iniciada por ella. He aquí algunos de los consejos que Madre Francisca dio a las hermanas educadoras:

Que las hermanas profesoras gocen de una sólida formación pero que no descuiden el conocimiento propio. Sólo darán lo que ellas sean.

Antes de terminar el día, reflexionad: En la jornada de hoy ¿qué he hecho para formar a mis alumnos en el estudio, la virtud, las buenas formas, en la ciencia de la vida? Es un punto de justicia.

Haced que vuestros alumnos amen a Dios, amen la vida: que todos vuestros esfuerzos tiendan a ese fin.

Indiscutiblemente, la función de educadora no está exenta de preocupaciones, pero “QUIEN INSTRUYE EN LOS CAMINOS DE LA JUSTICIA, BRILLARÁ UN DÍA COMO LAS ESTRELLAS.

Yo he realizado mi obra. Os toca ahora a vosotros llevarla a cabo

¿QUIÉNES SOMOS?

El Centro se configura como una Comunidad Educativa integrada por el conjunto de personas que, relacionadas entre sí e implicadas en la acción educativa, comparten y enriquecen los objetivos del Centro.

En el seno de la Comunidad Educativa las funciones y responsabilidades son diferenciadas en razón de la peculiar aportación que realizan al proyecto común la Entidad Titular, los alumnos, los profesores, las familias, el personal de administración y servicios y otros colaboradores.

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GUZTION ARTEAN MUNDUA
ARGITZEN DUGU

Solo llegando al corazón hacemos verdadera educación

Carolina Baron